EU Kids Act: Europa quiere proteger mejor a los menores en redes
La Comisión Europea quiere que plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat sean más seguras para los menores. ¿Qué cambia y qué significa para los padres?

Imagen ilustrativa · una minicuenta con tiempo de pantalla y gestión parental
El 17 de septiembre la Comisión Europea presentó la EU Kids Act. La propuesta fija a partir de qué edad un menor puede tener cuenta propia y qué puede hacer todavía esa cuenta.
En resumen: qué quiere cambiar Europa
- Por debajo de los trece ninguna cuenta propia en redes sociales ni en plataformas de vídeo.
- De trece a quince solo una minicuenta colgada de la cuenta de un padre, con funciones limitadas y, en el texto actual, una hora de tiempo de pantalla al día.
- A partir de los quince una cuenta propia, pero el entorno alrededor debe estar diseñado de forma segura.
- Sin publicidad personalizada para menores, y ajustes de privacidad en el nivel más estricto por defecto.
- Fuera el diseño adictivo: reproducción automática, desplazamiento infinito, notificaciones que nadie ha pedido.
Es una propuesta, no una ley. El Parlamento y los Estados miembros todavía tienen que negociarla, y precisamente los umbrales de edad y la hora de tiempo de pantalla son las perillas de esa negociación. Para un hijo que hoy está en TikTok, por tanto, no cambia nada por ahora.
Por qué importa a los padres
Muchos padres quieren compartir fotos de sus hijos con la familia, pero no en una red pública. Al mismo tiempo, las apps más populares están construidas justo alrededor de lo que hace eso incómodo: anuncios, algoritmos y perfiles que cualquiera puede encontrar. La EU Kids Act enseña hacia dónde quiere ir Europa, y es hacia el otro lado. Detrás del debate sobre el tiempo de pantalla hay preguntas más concretas: quién puede ver las fotos de mi hijo, puede contactarle un desconocido, y qué pasa con esas imágenes si más adelante quiere dejar la app.
Cómo encaja Ohhi
Ohhi está hecho para compartir fotos y vídeos con la familia y un círculo pequeño, no con todo internet. Eso quita de en medio varios de los problemas a los que apunta la propuesta.
- Solo pueden mirar las personas a las que tú invitas. Sin perfiles públicos, sin seguidores.
- Sin anuncios, así que tampoco anuncios hechos a la medida de un menor.
- El feed es cronológico. Ningún algoritmo elige qué aparece arriba ni quién ve tus fotos.
- A diferencia de un grupo de chat, las fotos siguen ordenadas en carpetas y en una línea de tiempo, así la familia las encuentra también más adelante. De eso trata compartir fotos de familia sin el grupo de chat.
- Por debajo de los dieciséis una cuenta funciona como minicuenta: tiempo de pantalla, una ventana nocturna sin notificaciones y ajustes que gestiona un padre. Ahí el desplazamiento infinito está apagado.
Un sitio privado para la familia
No toda familia necesita una red social para compartir fotos. A veces solo quieres un sitio donde los abuelos, la familia y unos cuantos buenos amigos puedan mirar, y nadie más. Para eso está hecho Ohhi. Cómo funciona ese compartir se explica en compartir las fotos de tus hijos solo con quien tú elijas; quien quiera dejar una red pública, que lea alternativa a Facebook. Verlo por tu cuenta es gratis, a través de los planes.

